Revista digital de Artes escénicas -Año 4-

De Sirenas, tormentas y naufragios en Fora do Mapa

“Lo barato sale caro”, dice el refrán popular. Cada vez que un espectáculo es gratis yo, francamente, desconfío. Acaso mis prejuícios se basan en que, como público, estoy harto de la buena voluntad, la improvisación sin contexto y las interpretaciones más o menos sesudas de acontecimientos escénicos irrelevantes.
Es por estas razones que me quedé muy sorprendido con el espectáculo “Jurni Jope”,
resultado del taller impartido por Adolfo Simón, dentro de la segunda eición del festival de artes escénicas de Ferrol Fóra do mapa.
El inicio fue un tanto inquietante: una larga cola de público esperaba su turno para
deambular por el interior ruinoso de un edificio decimonónico, sin más iluminación que velas y linternas. Por fuera el viejo cartel de la ferretería Santos, Suministros Navales, por dentro había de todo, máscaras de gas, cuentos infantiles, travestismo, fetichismo, bastante infancia, cantos de sirena y toda una colección de recuerdos propios y ajenos, que aparecían y desaparecían delante del público. Restos de un naufragio y de unos náufragos con los que era imposible no sentirse identificados.
La peculiar magia que tienen los universos privados, cerrados a nuestros ojos, pero
expuestos a la luz, donde cada quien y cada uno encuentra cuál es su posición exacta en ese cielo o infierno, que sin duda se merece. Deambular. Como en las catedrales, de imagen en imagen, de personaje a personaje o de altar en altar ya es sólo cuestión del público, que tiene que aportar el significado a esos enigmas vivientes que nos sugieren director y actores.
Sé que no es la primera vez que se realiza una instalación interactiva y viviente dentro del teatro contemporáneo, que a cada cual nos afecta, sorprende o disgusta un imaginario particular, pero éste era tan rico, oscuro y diverso, que pocos paladares podrían recorrerlo con indiferencia.
Al acabar el espectáculo, una brusca salida hacia la luz, donde todos somos muy listos y estamos acompañados de nuestras certezas y manías. Intentando definir lo que había visto, me quedé como un idiota leyendo el cartel, que afortunadamente rezaba “Muestra del curso Dramaturgia del espacio actoral, impartido por Adolfo Simón”. ¡Uf! ¡Qué alivio! Justo lo que había visto…
Volví contento a mi casa. Para mi, esa vieja ferretería ya siempre sería un nido de sirenas, tormentas y naufragios. Así lo recordaré…
Carlos Castrillón Doce

Fotos: Juanpa Ameneiros

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s