Revista digital de Artes escénicas -Año 5-

CRÍTICAS

Dirty Dancing en el Teatro de La Luz Philips

En el verano de 1963, la joven de 17 años Frances “Baby” Houseman está a punto de aprender una de las mayores lecciones de la vida, así como un par de cosas sobre baile. Estando de vacaciones junto con sus padres y su hermana mayor en el lujoso hotel Kellerman’s en Catskill, Nueva York, Baby muestra muy poco interés en las actividades recreativas del lugar hasta que encuentra una mejor forma de entretenerse cuando descubre por accidente una desenfrenada fiesta llena de música y baile en el área de empleados del hotel. Fascinada por los provocativos pasos de baile y los hipnóticos ritmos musicales, Baby no podrá esperar ni un segundo más para ser parte de ese mundo, sobre todo tras conocer a Johnny Castle, el carismático instructor de baile del hotel. Su vida cambiará para siempre en el instante en que Baby se transforme en la compañera de baile de Johnny tanto en el escenario como fuera de él, dos jóvenes espíritus ferozmente independientes y de mundos distintos que se unirán en lo que será el más desafiante verano de sus vidas. No importa si viste la película, el musical aborda la historia desde la mirada a un tiempo en el que los sueños eran posibles y la magia podía aparecer a la vuelta de la esquina. Es una ocasión para recuperar la estética de los sesenta que llenó nuestros ojos de color y diversión…Sin nostalgia podremos recuperar los sueños de adolescente para darles una nueva oportunidad en este viaje a las canciones y el baile de la mano de una propuesta efectiva y resuelta con efectos sencillos.
Adolfo Simón

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La noche justo antes de los bosques en CONDE DUQUE

La noche justo antes de los bosques es un texto fundamental de la dramaturgia francesa contemporánea, pero no tan conocido ni representado en España. Koltès, en 1977, pone en boca de un extranjero que da vueltas por la ciudad un discurso que cuarenta años después y en un contexto diferente sigue sorprendiendo por su vigencia y potencia literaria, pero no solo literaria, de lo que se habla es, casi más rabiosamente actual en nuestros días… Un hombre sin lugar donde poder detenerse y pensar, un hombre sin patria ni destino, un hombre que trata de mirar la realidad, aunque le asfixie, un hombre sin derechos, condenado por su piel y su origen…Un hombre como tantos hay en los suburbios de las grandes ciudades, allí donde la lluvia no cesa de caer. Fernando Renjifo traslada la acción al patio del Conde Duque donde el personaje está perdido en la noche y la soledad, entre esos muros cargados de historia y violencia, allí lanza su grito contra la oscuridad del cielo de la ciudad.
Adolfo Simón


EL PUEBLO DE LOS MELLADOS por Félix Albo en los Teatros Luchana

Un espectáculo en el que humor e intriga se mezclan con sorprendente precisión. Cuatro asesinatos perturban la vida de un pueblo. El Guardia Civil autóctono, junto a un alto rango y dos agentes en prácticas venidos de la capital, comienzan una investigación que altera más aún la vida de los lugareños. Un espectáculo en clave de cuento fantástico narrado donde el actor se desdobla en múltiples personajes con guiños al público todo el tiempo.
Adolfo Simón


Fausto en el Teatro Real

La leyenda de Fausto, el hombre que vende su alma al diablo a cambio de poder y conocimiento, bebe de diversas fuentes populares. Al igual que la de Orfeo o la de Don Juan, ha pervivido a lo largo de los años plasmada en un sinfín de manifestaciones artísticas. Solo en el terreno musical, ha inspirado a compositores tan diversos como Richard Wagner, Franz Schubert, Gustav Mahler o Hector Berlioz. No escapó tampoco Charles François Gounod a esta historia hipnótica, a partir de la cual compondría la que acabaría siendo su ópera más popular. En esta propuesta estrenada en el Teatro Real y dirigida por Àlex Ollé (La fura dels Baus) se huye de los habituales efectismos del sello furero para centrarse en la historia que nos muestra el mal y el bien como las dos caras de una misma moneda. Un mundo futurista donde todo está en manos de la investigación y el deseo por trascender, los hombres se convierten en seres sin humanidad, cercanos a los robots que no tienen sentimientos pero si ambición. Un universo plástico lleno de referencias al comic y las películas catastróficas acompaña a Fausto en su bajada a los infiernos, allí donde descubrirá sus miserias y la cara oculta de su personalidad. Musicalmente fue impecable la orquesta, dirigida por Dan Ettinger.
Adolfo Simón


Otelo a juicio en el Fernán Gómez

Una abogada independiente, que busca abrirse un hueco en el competitivo – y masculino – mundo del Derecho, recibe, a altas horas de la noche, a un misterioso cliente. Un hombre de negocios en el momento más dulce de su vida, disfrutando del éxito más absoluto, necesita ayuda legal. Ha estrangulado a su mujer y se llama Otelo. Así empieza una historia que podría haber salido en primera plana de una periódico y que nos permitirá entrar en el subconsciente de un hombre que al enfrentarse a sus fantasmas dará saltos en el tiempo para que el verdadero Otelo le muestre las razones de su crimen. Esta propuesta entre el clasicismo y la contemporaneidad, nos permite conocer más a fondo la psicología de los personajes de Shakespeare a través del perfil que adopta el Yago de hoy frente al Otelo de ayer.
Adolfo Simón


Monta al toro blanco de Íñigo Guardamino en el Teatro Pavón Kamikaze

Monta al toro blanco es una comedia negra como el fondo del mediterráneo, una obra que habla del final de esta escapada, del momento en el que la Unión Europea se encuentra en una encrucijada, el instante decisivo, y lo hacen con historias que forman un estado de ánimo, un intento de juntar los cristales rotos del espejo que era Europa. Monta al toro blanco es un caleidoscopio en el que se cruzan miradas reales con otras cargadas de artificio, arañazos de vida con últimos alientos de muerte y destrucción. El toro blanco somos todos, en nuestra intimidad y en nuestro espacio público. El rompecabezas está desordenado con inteligencia, como pasa en el día a día, no hay líneas rectas en el camino ni metas alcanzables, hay confusión y desconcierto. Todo es un poema abrupto escrito delante de un mundo en ruinas para hacernos imaginar el naufragio del otro mundo. No hay concesiones ni deferencias para nada, todo es un fresco de muerte y desesperanza.
Adolfo Simón


Tierra baja y Lluís Homar a partir de la obra de Àngel Guimerà en el Teatro de la Abadía

Esta propuesta es un acercamiento actual y contemporáneo a una de las obras más emblemáticas de la literatura catalana. Esta nueva interpretación del clásico de Àngel Guimerá es un proyecto muy personal de Lluís Homar que, con dramaturgia y dirección de Pau Miró, presenta un Tierra baja inédita, para una sola voz, asumiendo en solitario todos los papeles de la obra: el ingenuo pastor Manelic, que desciende de la tierra alta a la baja de las pasiones humanas más turbulentas, así como Marta, obligada a casarse con él, e incluso el señor Sebastián. Pocas veces se puede disfrutar de un recital interpretativo en el que lo clásico y lo contemporáneo se dan la mano en la escena. Pocos actores son capaces de, una vez haber conseguido el prestigio y respeto de público y crítica, sumergirse en un juego escénico donde no hay límites ni artificio. Lluís Homar juega con los fantasmas de la tierra y la hojarasca para desvelar el rosto del lobo que, para cada uno tendrá una cara distinta. Cuando termina la función, se sale del teatro con la sensación de haber estado en un mundo mágico y sencillo, donde todo es posible con mover una mano o mirar tras una puerta.
Adolfo Simón