Revista digital de Artes escénicas -Año 5-

ÓPERA y ZARZUELA

Gloriana de Benajmin Britten en el Teatro Real de Madrid

Ivor Bolton, director musical del Teatro Real, afronta el reto de dirigir una de las óperas menos conocidas de Benjamin Britten, Gloriana, obra encargada para la coronación de Isabel II, cuyo estreno en Madrid ha tenido lugar el 12 de abril. Tras el rotundo éxito que en la pasada temporada consiguiera con Billy Budd, del mismo compositor, el maestro británico trabaja ahora junto al director de escena David McVicar para ofrecernos un retrato histórico, y poco amable, de la reina Isabel I de Inglaterra. Anna Caterina Antonacci y Alexandra Deshorties se alternan en la representación del papel protagonista, mostrando una Isabel atrapada por sí misma entre sus obligaciones como reina y la turbulenta relación que mantiene con el ambicioso conde Essex, Robert Devereux. Durante sus últimos años como soberana, Isabel I de Inglaterra se sabía una mujer al límite. Hija de Enrique VIII y Ana Bolena, sobre sus hombros seguía pesando la responsabilidad de un reino dividido y de una iglesia independiente de Roma. Detrás del esplendor oficial de su corte se escondía una mujer presa de sus contradicciones, superada por su envejecimiento y traicionada por el hombre que amaba. Un grandioso espectáculo que auna una propuesta teatral con una trama que recuerda a los grandes textos de Shakespeare con la reproducción de un mundo cargado de luchas y traiciones, sumido en sombras y luces. Un nuevo título para sumarse a la larga lista de la programación espectacular de esta temporada.
Adolfo Simón

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“Los elementos”, ópera armónica al estilo italiano en la Fundación Juan March

“Los elementos” se presenta explícitamente como una “ópera armónica al estilo italiano”, en la que confluyen la mejor tradición del verso hispano con las novedades italianas de la música, materializadas en el uso de violines y la alternancia de recitativos y arias. Estos rasgos estilísticos se entendían entonces como sinónimo de modernidad, algo que tampoco escaparía a sus primeros oyentes. La puesta en escena de esta nueva producción trae estos códigos alegóricos al presente, al tiempo que mantiene el mundo emblemático de la ópera barroca, con los originales resultados propios del esplendor de esta etapa dorada de la música española, el resultado es una exquisita pieza de ópera-música-danza ya que, a pesar del estatismo de los personajes, desde la dirección se consigue un juego casi constelar a través del sutil movimiento de los personajes-símbolos y de la música deliciosa que acompaña y acaricia cada momento, consiguiendo en el patio de butacas una sensación hipnótica. Una nueva iniciativa fantástica en el peculiar anfiteatro de la Fundación Juan March.
Adolfo Simón


Vocaloid Opera -The End de Keiichiro Shibuya + Hatsune Miku en Naves Matadero

Una ópera sin orquesta, sin actores, sin escenario. Una ópera que no emerge de la cuerdas vocales de ningún intérprete humano sino que se compone de música electrónica producida por ordenador e imágenes proyectadas en seis pantallas. The End es una ópera llena de vida y de muerte, y la primera ópera Vocaloid (aplicación software de síntesis de voz capaz de cantar) de la historia. Con “el final” como tema, los artistas Keiichiro Shibuya, YKBX y evala abordan los problemas de realidad e ilusión que tenemos alrededor de nuestra vida y muerte, con un trabajo multifacético que aúna arte tecnológico, cultura pop japonesa y artes escénicas. El futuro ha llegado a la escena, si hace un tiempo me hubieran preguntado por el futuro de lo escénico, habría pensado que seguiría siendo un ritual vivo, como en su orígen griego pero, tras ver la propuesta de The End, creo que en unos años, a la velocidad que van los cambios y novedades virtuales, el teatro dejará de ser un evento vivo para estar enlatado, sin perder calidad ni efectismo. Evidentemente, siempre quedará un público que solo asistirá a momentos de intimidad, pero viendo quién ocupaba los asientos de la Nave 11 de Matadero, está claro que hay un nuevo espectador que busca que le emocione la música electrónica fusionada con imágenes de un relismo inquietante a pesar de ser creadas por ordenador. Tal vez nada muera y todo se reinvente, habrá que estar atento a estos cambios y transformaciones en los lenguajes dramatúrgicos.
Adolfo Simón


Aida en el Teatro Real de Madrid

En Aida conviven, como en pocas óperas, lo grandioso y lo íntimo: al sanguinolento enfrentamiento entre etíopes y egipcios se yuxtapone el amor de Radamès, jefe militar de estos, por Aida, esclava de aquellos. El suyo es un amor más poderoso que el odio entre ambos pueblos, las diferencias sociales y las convicciones incompatibles; un amor tan sólido como el muro que impide su consumación.
Verdi eligió esta historia tras rechazar una amplia gama de alternativas que iban desde tramas cómicas hasta temáticas a partir de las cuales hubiera podido componer una gran opera. Se implicó intensamente en el proceso de redacción del libreto que firmaría Antonio Ghislanzoni, con quien ya había colaborado en la revisión de La forza del destino, y su estreno en la Ópera de El Cairo, inaugurada solo dos años antes, resultó todo un éxito. Como parte de la celebración de su bicentenario, el Teatro Real ha querido rendir homenaje a su propia tradición, rescatando de sus almacenes parte de la escenografía de la producción de 1998 que tanta admiración levantó en su momento, y que durante mucho tiempo fue imposible reponer por sus complejos requerimientos técnicos y humanos. Aida ha vuelto al Teatro Real con un alarde técnico impresionante. A las estructuras mecánicas y escenográficas hay que sumar la video creación que genera atmósferas muy sugerentes, creando perspectivas que dan monumentalidad a la obra. Y, además, otros aspectos técnicos dar espectacularidad a los momentos grandiosos y delicadeza a los íntimos. Hay imágenes estáticas de una belleza impresionante, creando frisos humanos que parecen esculpidos en la escena. Todo el elenco principal es excelente pero el cuerpo del coro y figuración consigue muchas secuencias impactantes. A todo ello hay que sumar la música que envuelve cada escena dando brío y belleza a esta impresionante opera.
Adolfo Simón


El dúo de la Africana del Proyecto Zarza en el Teatro de la Zarzuela

¡Por fin aire fresco en el Teatro de la Zarzuela!. Hay que empezar diciendo que el nuevo equipo de dirección de este teatro se está tomando en serio la revisión y acercamiento de nuestro género musical más popular al público de hoy. Desde las vallas publicitarias que podemos encontrar en el metro, en las que se aprecian guiños simpáticos para atraer a unos espectadores ávidos de formas diferentes y actuales en la escena. En las puestas en escena para el público adulto ya han realizado intentos de dar un giro a la dramaturgia y puesta en escena para que las obras no parezcan sacadas de un baúl cerrado durante mucho tiempo. En la versión libre que se ha presentado esta semana pasada, dirigida especialmente al público jóven, había gran cantidad de elementos atractivos. Por un lado, la utilización de la estructura del Dúo de la Africana para poder jugar con ella a una metatrealidad sencilla, el ensayo de una gala y de paso, incluír otros temas, además de los que hay en la zarzuela original, canciones que hoy están en la mente de todos y que nos provocaban sonrisas y tarareo en el patio de butacas. Pero, además de la versión del libreto, el marco estético funcionaba de maravilla, sencillo, con toques de escenario de concierto musical y con elementos estéticos pop que le daban mucho juego a la propuesta. Y, sobre todo, un elenco de cantantes jóvenes, con unas facultades excelentes para cantar, bailar, actuar…qué placer da ver al futuro de nuestras voces para la zarzuela. Y por último, una jóven y reducida orquesta que sonaba como si fueran cien músicos. Cierro como empecé…¡Por fin aire fresco en el Teatro de la Zarzuela!
Adolfo Simón


STREET SCENE de Kurt Weill en el Teatro Real

El estreno en el Teatro Real de “Street Scene” de Kurt Weill, ha sido uno de los acontecimientos de esta Temporada. Con libreto de Elmer Rice, basado en su obra homónima (premio Pulitzer 1929) y letra para las canciones de Langston Hughes, “Street Scene” cuenta una historia de vidas anónimas en una gran ciudad de manera brutalmente realista. Esta ópera, la primera compuesta por Weill en su exilio americano, fue denominada por el autor “ópera estadounidense”, y en ella se amalgaman la comedia musical de Broadway, el jazz norteamericano y la tradición europea operística. Impacta que en la programación de este año aparezca un espectáculo que nos hace reflexionar sobre el mundo de los “no” poderosos. Una historia de supervivencia y sueños truncados para unos personajes que sobreviven sumergidos entre el calor y la pobreza. Llama también la atención que una ópera creada por Weill hace tanto tiempo, hablase ya del desahucio y de la violencia sobre la mujer. Con un final sorprendente que debería ser tenido en cuenta como una fórmula para evitar desigualdades entre hombres y mujeres. Un montaje espectacular e íntimo a la vez, con momentos de luz y penumbra. Una experiencia sugerente que los aficionados podrían disfrutar en las funciones que se harán en junio.
Adolfo Simón


El Pintor de Albert Boadella y Juan J. Colomer en los Teatros del Canal

Albert Boadella se ha rodeado de un equipo artístico contemporáneo, tanto el espacio escénico e iluminación, como el movimiento escénico y el tratamiento actoral en los cantantes, huye de la fórmula clásica para estar en sintonía con la mirada que se realiza sobre Picasso y su obra. Aquí, como nos tiene acostumbrados Boadella, no pretende mostrar un perfil del genio de la pintura que haga elogio a su trayectoria, más bien busca y argumenta todo aquello que podría suponer descrédito para el autor del Gernika. Un recorrido sobre su vida, saltando de mujer a mujer como elemento perturbador e inspirador de su obra nos muestran a un hombre que pinta con testosterona más que con colores. La ocasión de vender su alma a la comercialidad empuja al genio a desvirtuar su mirada sobre el arte y su evolución. Una propuesta sin grandes alardes, conceptual, centrada en el personaje, su biografía y su conflicto con otros pintores de su tiempo. La música acompaña cada pasaje para ser fiel a esta lectura de uno de los mayores genios del siglo XX.
Adolfo Simón