Revista digital de Artes escénicas -Año 8-

ÓPERA y ZARZUELA

El barberillo de Lavapiés en el Teatro de la Zarzuela

El barberillo de Lavapiés es una zarzuela en tres actos en verso, con libreto de Luis Mariano de Larra, hijo del famoso periodista Mariano José de Larra, y música del maestro Francisco Asenjo Barbieri. Se estrenó en el Teatro de la Zarzuela el 19 de diciembre de 1874, consiguiendo gran éxito de crítica y público. Ahora llega de nuevo al escenario lírico para presentar una nueva producción en la que se ha respetado la música y libreto ya que sigue siendo válido para nuestros tiempos; a diferencia de otras zarzuelas que pierden actualidad. Y para acercarla a los nuevos públicos, la puesta en escena combina tradición con modernidad, permitiendo que se siga disfrutan de una de nuestras obras cumbres zarzueleras.
Adolfo Simón


DIDO & AENEAS en el Teatro Real

Cumbre del Barroco inglés, Dido & Aeneas se escenifica por primera vez en el Teatro Real en una impactante producción de ópera y danza. Vista por algunos como la sucesora de Pina Bausch, Sasha Waltz reinterpreta la ópera de Henry Purcell a través de su característico lenguaje coreográfico. Christopher Moulds dirige a la Akademie für Alte Musik Berlin y un reparto encabezado por Marie-Claude Chappuis y Nikolay Borchev en las cuatro funciones de este espectáculo creativo y transgresor. Espectáculo total donde la danza, el canto y la música se fusionan para crear una experiencia brutal en los sentidos del espectador. Un viaje abstracto y sensorial que empieza en un mundo submarino para trasladarse a un espacio aéreo…Una propuesta que pone contra las cuerdas los lenguajes escénicos para provocar una sinfonía de formas y sonidos fascinante.
Adolfo Simón


LA CALISTO de Francesco Cavalli en el Teatro Real

La lenta recuperación del genio de Francesco Cavalli nos ha permitido descubrir, tras siglos de olvido, las delicias de La Calisto, hoy un título imprescindible de la ópera barroca. En su estreno en el Teatro Real, Ivor Bolton y Christopher Moulds se alternan al frente de la Orquesta Barroca de Sevilla y dos repartos de primer nivel formados por Karina Gauvin, Monica Bacelli, Louise Adler (recientemente premiada en el concurso BBC Cardiff Singer of the World 2017), Tim Mead y Xavier Sabata, entre otros grandes intérpretes barrocos. David Alden aprovecha la gran expresividad y fuerza dramática de la música de Cavalli para crear una puesta en escena donde los dioses, antaño inalcanzables, demuestran ser tan irreverentes como los seres humanos que gobiernan. Una puesta en escena fascinante que transcurre en un cabaret futurista donde los juegos de identidad permiten a los visitantes convertirse en seres mitológicos y animales mutantes para mostrar, de este modo, las máscaras que la humanidad se pone día a día para sobrevivir en un mundo sin rumbo. Una metáfora enloquecida para hablarnos de hoy a través de una obra compleja compuesta hace siglos.
Adolfo Simón


El teléfono, amor a tres en el Teatro Real

El Teatro Real presenta, en la Sala principal, una nueva producción de la ópera cómica El teléfono (o el amor a tres), con música y libreto de Gian Carlo Menotti, destinada a un público a partir de 12 años. La dirección de escena y la escenografía corre a cargo de Tomás Muñoz y Jordi Navarro está al mando de músicos de la Orquesta Titular del Teatro Real. Con Pepe Viyuela como maestro de ceremonias que va dando paso a cada secuencia y a la importancia que el teléfono ha tenido y tiene para comunicarnos e in comunicarnos, los dos cantantes junto a un sexteto de bailarines, nos invitan a una cena de amor que termina convirtiéndose en una pesadilla divertida con final feliz. Una buena forma de ir creando nuevos públicos para el bel canto.
Adolfo Simón


JE SUIS NARCISSISTE en el TEATRO ESPAÑOL

Parece un momento más que propicio para hablar de narcisismo. Ese narcisismo que todo lo inunda; ese que agranda nuestra percepción de nosotros mismos y nos empuja a hacer todo a lo grande, aunque hayamos olvidado muy bien la razón por la que lo hacemos. Partiendo de un humor negro sin concesiones, Je suis narcissiste nos presenta a una organizadora de eventos culturales que vive cada día como una carrera de obstáculos que se interponen entre ella y su felicidad. Y todo se hace desde un humor pop en clave de comic que nos mantiene la sonrisa todo el tiempo en los labios aunque sabemos que de fondo está la tragedia actual, esa en la que vemos sumergidos a muchos personajes que aspirar a transcender y lo que hacen es el ridículo constantemente. Una pieza para todo tipo de público porque es accesible y divertida a la vez que corrosiva.
Adolfo Simón


IDOMENEO, RE DI CRETA de Wolfgang Amadeus Mozart en el Teatro Real

IDOMENEO, RE DI CRETA es una ópera en tres actos con uúsica de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) y libreto de Giovanni Battista Varesco, basado en la obra Idoménée (1712) de Antoine Danchet, sobre la obra teatral homónima (1705) de Prosper Jolyot de Crébillon. Estrenada en el Residenztheater de Múnich el 29 de enero de 1781. Nueva producción del Teatro Real, en coproducción con la Canadian Opera Company de Toronto, el Teatro dell’Opera di Roma y la Ópera Real Danesa de Copenhague. Robert Carsen propone de nuevo una obra donde la presencia de los cantantes, coro y figuración son el discurso dramatúrgico de la ópera. Aquí, una monumental proyección va creando las diferentes atmósferas en cada escena, ante ella, elementos sencillos que nos remiten a nuestros días son el mapa emocional donde los personajes y el resto de cuerpos, en el espacio, van configurando un viaje poético y ético del pasado al presente; una de las pocas ocasiones donde parece que el texto original se escribió hace unos meses. A todo ello, acompaña una orquesta excepcional dirigida por Ivor Boltón que, sumada a la sensorialidad impactante y dolorosa de lo que vemos en escena, crean un viaje impactante hacia el dolor y la redención.
Adolfo Simón


El sueño de una noche de verano en el Teatro de la Zarzuela de Madrid

El sueño de una noche de verano, de Joaquín Gaztambide, fue estrenada en febrero de 1852 en el Teatro del Circo de Madrid. Nos encontramos con una música de gran calidad y delicadeza melódica que, en su día, fue muy del agrado del público. En esta recuperación de la ópera cómica quieren hacernos disfrutar de la belleza de una obra que transcurre alegremente entre el sueño y la realidad. El libreto ha sido completamente revisado y la acción se traslada a la ciudad de Roma de los años 50. La trama nos presenta a una aristocrática dama italiana que decide subvencionar el rodaje de la primera zarzuela para la gran pantalla con el fin de llevar este género al mundo entero a través del cine. Un juego de cine dentro del teatro en el que la obra de Shakespeare solo es la excusa para que la trama avance delirante.
Adolfo Simón


Das Rheingold en el Teatro Real

Con Das Rheingold, se marca el inicio de El anillo del nibelungo, la colosal tetralogía de Richard Wagner y la segunda que el Teatro Real lleva a su escenario desde su reinauguración en 1997. Pablo Heras-Casado, director musical invitado del Real, dirige una orquesta de gran calidad. Robert Carsen, el director de escena canadiense sitúa el prólogo del Anillo en la crudeza de nuestro contaminado mundo actual, donde se despliegan los personajes del conflicto cósmico retratado en la tetralogía; que veremos completa a lo largo de las próximas temporadas. Un reparto con renombrados cantantes wagnerianos como Greer Grimsley, Sarah Connolly y Samuel Youn en una producción de gran espectacularidad donde la visión de nuestro mundo se divide entre los que manejan los hilos del poder y los títeres humanos que aceptan las reglas del juego aunque, de vez en cuando, estos tomen las riendas del poder ya que, quien tiene el dinero es el dueño del mundo. Oscura puesta en escena que muestra un futuro poco esperanzador para la humanidad.
Adolfo Simón


Turandot en el Teatro Real

Hay experiencias escénicas que son trascendentales, dan otra visión del arte aunque parezca que ya todo está inventado. Hay ocasiones en las que, en el patio de butacas se experimenta un estado sensorial, cercano a lo místico…Turandot de Bob Wilson podría ser un ejemplo de ello.
No hay nada más complicado, en estos tiempos donde las redes sociales han puesto al acceso de todo el mundo, todo tipo de estilos antiguos o contemporáneos. Y lo más difícil es que, con un solo golpe de vista, sea imposible no reconocer un lenguaje personal; solo ocurre con los grandes.
Bob Wilson es reconocido por su tempo particular en la escena, por usar a los cantantes o intérpretes como una pieza más que mover o con la que diseñar su concepto de la puesta en escena. Bob Wilson dibuja con un bisturí y colores la caja mágica de los teatros, convierte la luz en una construcción de dramatismo propio.
Turandot se presta a esta forma de elaborar un nuevo guion más allá de lo que hay en la partitura musical o literaria.
Turandot en el Teatro Real ha estado cerca de lo sublime.
Turandot ha regresado al Teatro Real de la mano de una nueva producción firmada por uno de los directores capitales de los siglos XX y XXI: Robert Wilson, creador de imágenes inolvidables en sus producciones de The Life and Death of Marina Abramovic y Pelléas et Mélisande. Al frente de un reparto estelar encabezado por Irene Theorin, Gregory Kunde y Yolanda Auyanet, el director musical asociado del Teatro Real, Nicola Luisotti, dirige uno de los grandes títulos del repertorio italiano.
Adolfo Simón


“ANTÍFRIDA” en el Teatro Principito

“ANTÍFRIDA” es una anti-ópera compuesta, dirigida y producida por Ángel del Castillo. Basada en la obra de teatro “El narco negocia con Dios“ de la periodista y escritora mexicana Sabina Berman. Un obra que mira al personaje desde varios puntos de vista: homenaje a Frida y crítica al abuso comercial del mito. ¿Qué hemos hecho de Frida? ¿Y con ella?…¿Qué nos queda de la Frida original? ¿Y de su dolor, del que tanto hablamos?. El estreno se realizó el pasado sábado en el Teatro Principito, antiguo cine Bogart, en la calle Cedaceros nº 7, un lugar emblemático de Madrid que antes de su última restauración fue teatro de variedades, cine porno, cabaret y frontón femenino…finalmente fue símbolo okupa para que este precioso edificio no fuese víctima de la especulación. Ahí, en función minimalista, se estrenó esta anti-ópera con la que se recupera un espacio para la escena madrileña.
Adolfo Simón


La casa de Bernarda Alba en el Teatro de la Zarzuela

Su compositor, Miquel Ortega, la escribió entre 1991 y 2006, y el libreto se basa prácticamente en su totalidad en el texto original. Su autor, Julio Ramos, sólo suprimió algunas escenas, cambió ciertas frases y eliminó personajes secundarios. La ópera de Ortega se estrenó finalmente, en su versión sinfónica, en el Teatro Brasov de Rumanía, el 13 de diciembre de 2007. Dos años después lo hizo en España, en los Festivales de Santander y Perelada. Y es ahora cuando se ha presentado el estreno definitivo en el Teatro de la Zarzuela. En su Bernarda Alba, Ortega reivindica el arraigo de la tonalidad en el género operístico para evitar la muerte de la ópera y el distanciamiento con el público. Destacan los diálogos con frases cortas y réplicas contundentes, sin caer en la banalidad. A esta producción se suman figuras del gran espectáculo como Ezio Frigerio, Franca Squarciapino o Vinicio Cheli, así como un espléndido reparto de voces para dar vida a las mujeres lorquianas. La directora de escena, Bárbara Lluch, considera éste como «el mejor libreto de ópera de la historia». Una obra que afianza la vigencia de Lorca en nuestros días y que nos ofrece múltiples joyas como el Lorca más aristotélico llevado al bel canto, una puesta en escena poderosa que nos sumerge en el abismo cerril de Bernarda y su familia…y un regalo para los amantes de la escena, la presencia inconmensurable de Julieta Serrano en una María Josefa que se quedará grabada para siempre en mis retinas.
Adolfo Simón


Jazz Bodas de Fígaro en los Teatros del Canal

Jazz Bodas de Fígaro es –el título no engaña– una versión jazzística de la obra de Mozart en la que los cantantes interpretan sus arias a la manera tradicional pero el acompañamiento corre a cargo de un trío de jazz que, conservando los tempos originales, reinventa la partitura con unos arreglos tan insólitos como deslumbrantes. Además, Paco Mir ha creado una sencilla dramaturgia en proceso a través de la cual vemos como transcurre la realización de un espectáculo desde el primer ensayo hasta la noche del estreno, incluyendo incidencias y momentos de desconcierto. Una propuesta sencilla que pone toda la atención en el maridaje entre jazz y opera…y resulta un curioso experimento.
Adolfo Simón


Only the Sound Remains en el Teatro Real

El Teatro Real acogió el estreno en España de Only the Sound Remains, última ópera de Kaija Saariaho, una de las compositoras más reconocidas del panorama actual y ganadora en 2017 del premio Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA por su contribución a la música contemporánea. En una nueva producción del Teatro Real y la Opéra National de Paris, Philippe Jaroussky y Davone Tines dan vida a los simbólicos protagonistas de la ópera, una experiencia sensorial de tintes orientalistas. Peter Sellars firma la puesta en escena, en su regreso al Teatro Real tras sus aclamadas producciones de Iolanta y Perséphone, The Indian Queen y Tristán e Isolda bajo la dirección musical de Ivor Bolton. Más que un espectáculo operístico, se podría decir que asistimos a una experiencia sensorial performática donde la plasticidad de la escena y la musicalidad que invadía el espacio del teatro nos sumergió en una atmósfera hipnótica que alteró sumamente nuestros sentidos.
Adolfo Simón


Katiuska en el Teatro de la Zarzuela

Opereta en dos actos con música de Pablo Sorozabal y libreto de Emilio González del Castillo y Manuel Martí Alonso
Se estrenó en el Teatro Victoria de Barcelona, el 27 de enero de 1931 y ahora se presenta en el Teatro de la Zarzuela en una producción del Teatro Arriaga de Bilbao, coproducida por el Teatro Campoamor de Oviedo, el Teatro Calderón de Valladolid y el Teatro Español de Madrid donde se presentó hace unas temporadas. Katiuska es la primera obra para la escena que compuso Pablo Sorozábal, dando así el compositor un giro de la música sinfónica a la lírica. La obra manifiesta un claro interés por una sencilla historia que tiene como trasfondo un episodio de la Historia de Rusia, pero sin entrar en vericuetos complicados. El director de escena, Emilio Sagi, presenta la historia como un ejercicio de evasión del público de la época ante la dura realidad. Su finalidad, hacer una Katiuska «cinematográfica y nostálgica» y «plasmar aquellos años grises» de la Revolución de 1917 encerrados en un gigantesco marco dorado sobre un paisaje en ruinas. De este modo, la obra original adquiere una dimensión mayor al conseguirse con la puesta en escena, una atmósfera intensa y potente a nivel dramático gracias al cruce de las situaciones narradas en un contexto de intensidad poética.
Adolfo Simón


Fausto en el Teatro Real

La leyenda de Fausto, el hombre que vende su alma al diablo a cambio de poder y conocimiento, bebe de diversas fuentes populares. Al igual que la de Orfeo o la de Don Juan, ha pervivido a lo largo de los años plasmada en un sinfín de manifestaciones artísticas. Solo en el terreno musical, ha inspirado a compositores tan diversos como Richard Wagner, Franz Schubert, Gustav Mahler o Hector Berlioz. No escapó tampoco Charles François Gounod a esta historia hipnótica, a partir de la cual compondría la que acabaría siendo su ópera más popular. En esta propuesta estrenada en el Teatro Real y dirigida por Àlex Ollé (La fura dels Baus) se huye de los habituales efectismos del sello furero para centrarse en la historia que nos muestra el mal y el bien como las dos caras de una misma moneda. Un mundo futurista donde todo está en manos de la investigación y el deseo por trascender, los hombres se convierten en seres sin humanidad, cercanos a los robots que no tienen sentimientos pero si ambición. Un universo plástico lleno de referencias al comic y las películas catastróficas acompaña a Fausto en su bajada a los infiernos, allí donde descubrirá sus miserias y la cara oculta de su personalidad. Musicalmente fue impecable la orquesta, dirigida por Dan Ettinger.
Adolfo Simón


La ópera Bastián y Bastiana de Mozart se representó en Camporrobles-Valencia

El espectáculo que se ofreció en Camporrobles se engloba dentro del proyecto Arts Volant del Palau de les Arts Reina Sofía y es parte de la programación de las actividades desarrolladas por la Unión Musical “Mar Chica” en la conmemoración de su Centenario, entre las que se podrá disfrutar del Encuentro Comarcal de Bandas de la Tierra del Vino, Concierto de la Banda Municipal de Valencia, Concierto de Presentación de la Madrina de la Música, Exposición en el museo “Cien Años de Música”, Concierto de pasodobles, Conciertos de música de cámara e intercambios de bandas juveniles entre otras muchas actividades previstas.
Camporrobles disfrutó de “Bastián y Bastiana”, una de las óperas más emotivas e interesantes de Mozart, que narra la historia de amor entre dos jóvenes en una humilde aldea de pastores. Los cantantes del Centro Plácido Domingo protagonizaron esta obra que se interpretará con acompañamiento de piano en un camión-escenario acondicionado con iluminación, sonido y escenografía adaptada, para dotar de la máxima calidad escénica la representación.
Con esta representación, Camporrobles pudo asistir a un espectáculo, la ópera, que es un bien cultural reconocido como patrimonio de la humanidad.
Inspirada en la compañía de teatro ‘La Barraca’, de Federico García Lorca, que representó obras de teatro clásico español en más de 70 pueblos al principio de los años 30, Les Arts ha creado a tal efecto su propia compañía itinerante que viajará en un gran camión adaptado para transformarse en un escenario móvil capaz de acoger una función de ópera en directo.
La ópera que se representó en Camporrobles suma dieciséis pequeños números musicales, con una entrada instrumental, un recitativo, once arias, dos duetos y terceto final, además de incluir partes habladas.
El libreto, basado en ‘Les amours de Bastien et Bastienne’, de Favart y Harny de Guerville, narra la historia de amor entre dos jóvenes que transcurre en una humilde aldea de pastores. Ambos están enamorados el uno del otro, pero la inseguridad les hará recurrir -cada uno por su cuenta- al brujo Colas para que con sus poderes mágicos provoque que ambos vuelvan a sentir atracción. Bastiana provocará los celos de Bastián, haciéndole creer que está enamorada de otro joven, y él intentará atraer su atención amenazando con suicidarse. Al final habrá reconciliación y preparativos de boda.
Es muy importante que la cultura viaje y se desplace de los focos habituales, estar de vacaciones o visita en lugares pequeños de nuestra geografía y poder disfrutar de piezas de teatro, conciertos o exposiciones que tienen calidad e interés, es una forma de ayudar a que la ciudadanía se sensibilice y enriquezca su día a día. Allá donde encuentren el anuncio que informe de esta representación, acudan a verla porque les sorprenderá.
Adolfo Simón


¡24 horas mintiendo! en el Teatro de la Zarzuela de Madrid

Comedia musical en dos actos con música de Francisco Alonso, libreto de Francisco Ramos de Castro y Joaquín Gasa en versión libre de Alfredo Sanzol para esta puesta en escena. Esta obra fue estrenada en el Teatro Bretón de los Herreros de Logroño el 12 de junio de 1947 y ahora llega a la cartelera actual de nuestra ciudad con una puesta en escena arrevistada y enloquecida. Jesús Castejón que protagoniza y dirige la obra ha elegido una estética setentera que le da un aire pop y disparatado. También plantea una interpretación rayando la astracanada con la que consigue que los personajes estén al borde del abismo emocional. Un disparate no solo en la trama por el bucle de embustes que son el eje de la trama si no por las relaciones límite entre los personajes y las escenas en las que, de vez en cuando, se intercalan números musicales divertidos, a medio camino entre la revista y el cabaret. La música acompaña a la perfección este juego escénico en el que la mentira y la verdad se dan la mano a todos los niveles.
Adolfo Simón


Lucia di Lammermoor de Gaetano Donizetti en el Teatro Real de Madrid

Auténtico paradigma de la ópera italiana romántica, Lucia di Lammermoor, el más logrado y célebre de la extensísima lista de dramas líricos de Gaetano Donizetti, suscitó desde un inicio admiración por hacer del canto un vehículo para conmover y no una mera sucesión de fuegos artificiales vocales. La obra abrió al bergamasco las puertas de París, y fue la única de las que alumbró que se mantuvo en el repertorio antes del Donizetti Renaissance que, a partir de la década de 1950, consagraría definitivamente al compositor.
La trama gira en torno a una joven enamorada que cae en la más profunda desesperación al verse acusada por su amante de traición por haberse casado, contra su voluntad, con otro hombre. Lo que el amante desconoce es que las nupcias se celebraron bajo una falsa presunción de infidelidad. El dolor que inunda a la joven la abruma hasta el punto de hacerla enloquecer, dando pie a una de las escenas más célebres de la historia de la ópera, tanto por su genialidad musical como por el nivel de introspección psicológica que revela. El ineludible trágico desenlace rubrica una obra que, sin atisbo de duda, mantiene hoy intacta su capacidad para emocionar. A día de hoy ya hemos experimentado en teatro y cine muchas vivencias límite en las relaciones humanas, lo que se cuenta en el libreto de Lucia ya no es tan impactante como lo podría ser en el momento de su estreno. Pero, gracias a la puesta en escena llena de referencias estéticas y sociales, de una teatralidad impresionante, la obra adquiere una profundidad y atemporalidad inquietante que, sumada al fantástico reparto y a la dirección musical que consigue una atmósfera esencial gracias a una orquesta en esta de gracia, nos permite, en el patio de butacas, vivir un viaje trascendental poética e ideológicamente.
Adolfo Simón


Die Soldaten (Los soldados)de B. A. Zimmermann en el Teatro Real de Madrid

La única ópera que compuso Bernd Alois Zimmermann resultó tan abrumadora técnicamente que la Ópera de Colonia, responsable del encargo, la rechazó por considerar inviable su puesta en escena. Fue una versión algo más simplificada –aunque siempre endiabladamente compleja– la que finalmente vería la luz y a la sazón pasaría a erigirse como una de las obras clave del siglo XX. La obra parte de la adaptación de un texto del poeta alemán Jakob Lenz, y se rebela de manera más que deliberada contra la regla de las tres unidades –de lugar, acción y tiempo– del teatro clásico. Planteando un teatro de situación que se opone al teatro psicológico, Die Soldaten resulta una obra osada, imprescindible y radical. El Teatro Real estrena en España la primera versión escénica de Die Soldaten (Los soldados) y Calixto Bieito se enfrenta a la adaptación de esta obra magnífica, por su extensión de historias y personajes, que nos muestra seres humanos atrapados en un medio social mediocre y marginal, donde la razón sucumbe a las circunstancias. Pablo Heras-Casado asume el reto de la dirección musical de una ópera que tiene más de cien músicos en la orquesta y que, en esta ocasión, se instala en el escenario como un elemento dramático más. Si la música de esta ópera es excepcional y su ejecución eleva lo poético a notas sublimes, la historia que, siendo una narración focalizada sobre un mundo de desigualdad y poder nos sitúa frente a situaciones reconocibles, pero es, cuando la dramaturgia espacial y simbólica entra en juego, cuando la propuesta adquiere cotas brutales para descubrirnos lo que se esconde tras una sociedad miserable y aparentemente respetuosa con el ser humano. Tras las máscaras hipócritas se esconden ratas en los rincones del alma…Los soldados, una obra de arte de vanguardia.
Adolfo Simón


Grand Applause de Jorge Dutor y Guillem Mont de Palol en Naves Matadero

Imaginemos por un momento que la ópera Carmen de Bizet fuera una pieza de museo. Ahora imaginemos que esa obra expositiva cobrara vida de la mano de artistas contemporáneos como Luis Úrculo, Norberto Llopis o Bernhard Willhelm. Eso es Grand Applause, una exposición en cuatro actos o una ópera que recorre cuatro salas de una exposición creada por el escenógrafo y performer Jorge Dutor junto al coreógrafo, bailarín y también performer Guillem Mont de Palol.
Una nueva propuesta performática dentro del programa de esta temporada en Naves Matadero a través de la cuál, conseguir una visión de la ópera Carmen desde otro ángulo, huyendo de la convención y el costumbrismo de la historia de Margarita. Aquí, el protagonista es el espacio y las armósferas lumínicas y sonoras.
Adolfo Simón


Gloriana de Benajmin Britten en el Teatro Real de Madrid

Ivor Bolton, director musical del Teatro Real, afronta el reto de dirigir una de las óperas menos conocidas de Benjamin Britten, Gloriana, obra encargada para la coronación de Isabel II, cuyo estreno en Madrid ha tenido lugar el 12 de abril. Tras el rotundo éxito que en la pasada temporada consiguiera con Billy Budd, del mismo compositor, el maestro británico trabaja ahora junto al director de escena David McVicar para ofrecernos un retrato histórico, y poco amable, de la reina Isabel I de Inglaterra. Anna Caterina Antonacci y Alexandra Deshorties se alternan en la representación del papel protagonista, mostrando una Isabel atrapada por sí misma entre sus obligaciones como reina y la turbulenta relación que mantiene con el ambicioso conde Essex, Robert Devereux. Durante sus últimos años como soberana, Isabel I de Inglaterra se sabía una mujer al límite. Hija de Enrique VIII y Ana Bolena, sobre sus hombros seguía pesando la responsabilidad de un reino dividido y de una iglesia independiente de Roma. Detrás del esplendor oficial de su corte se escondía una mujer presa de sus contradicciones, superada por su envejecimiento y traicionada por el hombre que amaba. Un grandioso espectáculo que auna una propuesta teatral con una trama que recuerda a los grandes textos de Shakespeare con la reproducción de un mundo cargado de luchas y traiciones, sumido en sombras y luces. Un nuevo título para sumarse a la larga lista de la programación espectacular de esta temporada.
Adolfo Simón


“Los elementos”, ópera armónica al estilo italiano en la Fundación Juan March

“Los elementos” se presenta explícitamente como una “ópera armónica al estilo italiano”, en la que confluyen la mejor tradición del verso hispano con las novedades italianas de la música, materializadas en el uso de violines y la alternancia de recitativos y arias. Estos rasgos estilísticos se entendían entonces como sinónimo de modernidad, algo que tampoco escaparía a sus primeros oyentes. La puesta en escena de esta nueva producción trae estos códigos alegóricos al presente, al tiempo que mantiene el mundo emblemático de la ópera barroca, con los originales resultados propios del esplendor de esta etapa dorada de la música española, el resultado es una exquisita pieza de ópera-música-danza ya que, a pesar del estatismo de los personajes, desde la dirección se consigue un juego casi constelar a través del sutil movimiento de los personajes-símbolos y de la música deliciosa que acompaña y acaricia cada momento, consiguiendo en el patio de butacas una sensación hipnótica. Una nueva iniciativa fantástica en el peculiar anfiteatro de la Fundación Juan March.
Adolfo Simón


Vocaloid Opera -The End de Keiichiro Shibuya + Hatsune Miku en Naves Matadero

Una ópera sin orquesta, sin actores, sin escenario. Una ópera que no emerge de la cuerdas vocales de ningún intérprete humano sino que se compone de música electrónica producida por ordenador e imágenes proyectadas en seis pantallas. The End es una ópera llena de vida y de muerte, y la primera ópera Vocaloid (aplicación software de síntesis de voz capaz de cantar) de la historia. Con “el final” como tema, los artistas Keiichiro Shibuya, YKBX y evala abordan los problemas de realidad e ilusión que tenemos alrededor de nuestra vida y muerte, con un trabajo multifacético que aúna arte tecnológico, cultura pop japonesa y artes escénicas. El futuro ha llegado a la escena, si hace un tiempo me hubieran preguntado por el futuro de lo escénico, habría pensado que seguiría siendo un ritual vivo, como en su orígen griego pero, tras ver la propuesta de The End, creo que en unos años, a la velocidad que van los cambios y novedades virtuales, el teatro dejará de ser un evento vivo para estar enlatado, sin perder calidad ni efectismo. Evidentemente, siempre quedará un público que solo asistirá a momentos de intimidad, pero viendo quién ocupaba los asientos de la Nave 11 de Matadero, está claro que hay un nuevo espectador que busca que le emocione la música electrónica fusionada con imágenes de un relismo inquietante a pesar de ser creadas por ordenador. Tal vez nada muera y todo se reinvente, habrá que estar atento a estos cambios y transformaciones en los lenguajes dramatúrgicos.
Adolfo Simón


Aida en el Teatro Real de Madrid

En Aida conviven, como en pocas óperas, lo grandioso y lo íntimo: al sanguinolento enfrentamiento entre etíopes y egipcios se yuxtapone el amor de Radamès, jefe militar de estos, por Aida, esclava de aquellos. El suyo es un amor más poderoso que el odio entre ambos pueblos, las diferencias sociales y las convicciones incompatibles; un amor tan sólido como el muro que impide su consumación.
Verdi eligió esta historia tras rechazar una amplia gama de alternativas que iban desde tramas cómicas hasta temáticas a partir de las cuales hubiera podido componer una gran opera. Se implicó intensamente en el proceso de redacción del libreto que firmaría Antonio Ghislanzoni, con quien ya había colaborado en la revisión de La forza del destino, y su estreno en la Ópera de El Cairo, inaugurada solo dos años antes, resultó todo un éxito. Como parte de la celebración de su bicentenario, el Teatro Real ha querido rendir homenaje a su propia tradición, rescatando de sus almacenes parte de la escenografía de la producción de 1998 que tanta admiración levantó en su momento, y que durante mucho tiempo fue imposible reponer por sus complejos requerimientos técnicos y humanos. Aida ha vuelto al Teatro Real con un alarde técnico impresionante. A las estructuras mecánicas y escenográficas hay que sumar la video creación que genera atmósferas muy sugerentes, creando perspectivas que dan monumentalidad a la obra. Y, además, otros aspectos técnicos dar espectacularidad a los momentos grandiosos y delicadeza a los íntimos. Hay imágenes estáticas de una belleza impresionante, creando frisos humanos que parecen esculpidos en la escena. Todo el elenco principal es excelente pero el cuerpo del coro y figuración consigue muchas secuencias impactantes. A todo ello hay que sumar la música que envuelve cada escena dando brío y belleza a esta impresionante opera.
Adolfo Simón