Revista digital de Artes escénicas -Año 4-

OPINIÓN

Los amores oscuros en el Teatro Español

La adaptación dramática de la novela Los amores oscuros nos traslada a los felices últimos días de Federico García Lorca. El autor de Yerma disfruta de su consagración gracias al éxito como poeta y como uno de los autores dramáticos más aclamados. Pero lo que definitivamente convierte a Federico en un hombre pleno es su relación con un joven que, por primera vez, se compromete con él y le corresponde en un amor firme, maduro y apasionado. Sin embargo, toda la felicidad desembocan en el trágico fin del poeta que su amado llevará toda la vida como una silenciosa carga. Conversando con Federico, con sus versos, encarnado en la figura cantarina y onírica de una mujer que podría ser la misma personificación de la poesía lorquiana, Clara Montes, la vida, la obra y los secretos de este joven y de Lorca se irán desvelando sobre la escena salpicada con los acordes en directo de la guitarra de José Luis Montón. Una propuesta de plásticidad múltiple en la que se dan la mano, la música, la videocreación, la actuación y el canto, haciendo un bello homenaje a Lorca en estas fecha de conmemoración.
Adolfo Simón


Martingala en Sala TU

En los cuentos y las piezas breves, a veces hay pequeñas historias llenas de mundos de los que aprender el sentido de la vida y el misterio que anida en el fondo del alma humana. En Martingala hay personajes perdidos de rumbo que, en un espacio sencillo y jugando con el lenguaje, van descubriendo sus sueños rotos y sus deseos futuros. A veces el mañana hay que inventarlo para que, si toca la lotería, podamos darle un espacio posible. Cuatro personajes alrededor de una hoja de lechuga y un vaso de vino; cuatro mundos pasados para reinventar el futuro.
Adolfo Simón


“Yo, Álvaro, he sufrido acoso escolar.” de Alvaro Caboalles en Dt

A veces hay que abrir las habitaciones de la memoria para ventilarla y para que entre la luz que ahogue la oscuridad. Mirarnos en los espejos rotos del pasado no es un ejercicio amable, trae de nuevo el vómito y el dolor a nuestras gargantas. El teatro no ha de ser un espacio cómodo, si allí no se convocan los fantasmas sociales y los temas silenciados durante años, no tiene sentido que se levante el telón imaginario. La escena ha de ser un espacio de repulsa, de denuncia, de catarsis y desde ahí trabaja Álvaro Caboalles, él pone su piel al sol para que se cuartee y para que todos nos veamos reflejados en su imagen. Un trabajo de performance documental que todavía podrá verse la próxima semana en Madrid, en Dt Espacio Escénico.
Adolfo Simón


El fin de la violencia en Cuarta Pared

¿Por qué existe la violencia en tantos ámbitos de nuestra vida? ¿Por qué no somos capaces de terminar con ella? Como en tantos temas trascendentes, no basta con preguntárselo o lamentarse de ello, hay que ser capaz de ir al origen de la cuestión y reflexionar-debatir profundamente. Esto han hecho los componentes del Proyecto Prometeo y el resultado de ello es el texto escrito por Sergio Martínez Vila llevado a la escena por Rosa Briones. Para el público es un viaje difícil porque le poner frente a situaciones o hipótesis que muchas veces no nos las planteamos y miramos a otro lado. En ese trayecto, se llega a diferentes puertos con preguntas que no siempre tienen respuestas… Su barco a Ítaca atraca en lugares sombríos y reconocibles, espacios en penumbra con aire mítico…Poco a poco, el trayecto va cobrando intensidad lumínica hasta que un fogonazo, con los actores sin máscara, nos pone frente a la realidad, para pasarnos el testigo e intentar construir un mundo sin violencia.
La semana próxima todavía hay funciones, hasta el 1 de julio.
Adolfo Simón


Óyeme con los ojos de María Pagés en el Teatro Español

Óyeme con los ojos se construye en torno a ocho escenas dramatúrgicamente muy marcadas tanto por la coreografía como por la música que constituye por sí sola un personaje dramático fundamental. Su singularidad reside en que la historia y la palabra, el ritmo y el cante, la melodía y el zapateado, la percusión y la voz, interactúan con fluidez alimentados por sutiles pinceladas de humor e ironía. María Pagés, después de realizar espectáculos de grandes dimensiones, propone en esta ocasión, un espacio de intimidad donde su mirada profunda sobre la danza, la susurra bailando a los oídos del espectador. Una experiencia exquisita y arriesgada que pocas veces se puede disfrutar en un teatro.
Adolfo Simón


25 (venticinco) en La Usina

25 [veinticinco] pone en escena todas esas situaciones cotidianas absurdas con las que nos encontramos porque nos han creado un mundo teledirigido. Todas esas realidades que pensamos y a menudo no decimos, porque el aburguesamiento nos ha convertido en autómatas de una sociedad hostil. Y con una puesta en escena sencilla donde los actores se desdoblan en personajes y cómplices del público, proponen dos opciones como futuro: Quemar o sembrar, para ello, en el programa de mano nos dan las herramientas posibles.
Adolfo Simón


Por toda la hermosura de Nieves Rodríguez Rodríguez en Escritos en la escena del CDN

Por toda la hermosura de Nieves Rodríguez Rodríguez en Escritos en la escena del CDN sigue confirmando que esta sección de la programación es la que da resultandos más sorprendentes y estimulantes. Ante los grandes montajes firmados por los directores de prestigio, nos encontramos con propuestas de indagación poética que deberían tener mejor lugar y presencia en la cartelera teatral. En estas propuestas surgidas dentro de Escritos en la escena están los profesionales del futuro, autores, directores, actores y demás creadores que forman los equipos, se encuentran en un diálogo donde el resultado comercial no es lo que importa si no realizar un proceso comprometido. En esta pieza que nos ocupa, se dan todas esas premisas, hay un texto que evoca y convoca sin ser discursivo ni panfletario, hay una puesta en escena de Manu Bañez que apoyada por el espacio de Alessio Meloni, consigue la atmósfera y poética precisa para que el público se abandone a una experiencia sensorial. Y hay cuatro actores que optan por entregarse a un trabajo complejo, dando saltos mortales sin red. Este es el teatro que han de potenciar las Instituciones y profesionales, con ello ganaría la cultura de este país.
Adolfo Simón