Revista digital de Artes escénicas -Año 5-

PERFORMANCE

Escenarios de ensoñación

Cada vez hay mayor experimentación en la escena. Los límites no solo se han roto en cuanto a la relación teatro y público. Lo más novedoso se da en la participación de los espectadores en lo que se ha venido a llamar: Teatro inmersivo. Ya no siempre hay que sentarse en una butaca frente a la ficción. Ahora, la ficción puede estar dentro, arriba, abajo…este fin de semana pasado ha habido dos propuestas que han transitado por otras fórmulas dramáticas.
Dentro de la celebración de los 25 años del Teatro de la Abadía, hemos vivido la experiencia Radiosiesta. Si, no es que se fomenta dormirse en el patio de butacas con una obra aburrida, no, es una propuesta dentro de “Sonora” en la que se nos invitaba a ponernos cómodos, cerrar los ojos y escuchar una narración a través de unos auriculares…y si el sueño llegaba, no había problema.
Y en Teatro Pradillo, en paralelo a las funciones de Mis manos, las de mi madre…disfrutamos de una sesión pedagógica cuyo título fue MIS MANOS. LAS TUYAS de la mano de Adela Bravo, experimentando con materiales y destrezas. Allí, un grupo de inquietos participantes, en la oscuridad de la sala, iban desgranando historias a partir de objetos personales.
Dos vivencias distintas para seguir alimentando la imaginación.
Adolfo Simón


EUROPA | LOS TUTELADOS en NAVES MATADERO

El 24 de noviembre de 2012, casi un centenar de solicitantes de asilo, la mayoría paquistaníes y afganos, caminaron desde el campo de refugiados Traiskirchen, ubicado a veinte kilómetros al sur de Viena, hacia el centro de la ciudad, iniciando una acampada de protesta en el turístico parque Sigmund Freud y, posteriormente, ocupando la cercana iglesia Votiva durante más de tres meses. A partir de este acontecimiento y de su repercusión mediática, la Premio Nobel Elfriede Jelinek vomitó un texto sin principio ni final donde, asumiendo sin disimulo y conscientemente irónica la voz de los refugiados, lanza un órdago al dominante discurso eurocentrista. El director y creador escénico Mikolaj Bielski presenta este proyecto realizado en residencia en Naves Matadero, con dramaturgia de Álvaro Vicente basada en el texto de Elfriede Jelinek, en torno a la crisis de valores contemporánea en la Europa de los refugiados y el terrorismo. Y lo hace desde un tratamiento complejo, sin concesiones. La escena dividida en varios planos, nos invita a asomarnos a este mundo a la deriva en el que vivimos. Podemos mirar la intimidad de unos seres que viven de forma desolada la impotencia ante la falta de empatía con los más débiles. Fuera de ese recinto, la escena se convierte en un paisaje lunar, un mundo en destrucción o un precipicio por el que se derrumba la ética y la moral de la humanidad en estado de coma. No hay tregua, los interpretes y todo lo que ocurre en escena pone contra las cuerdas a un público que asiste atónito al final de una civilización enferma.
Adolfo Simón


Mis manos, las de mi madre en Teatro Pradillo

Una instalación transdisciplinar con extractos de la memoria de una mujer recopilados por su hija. Hay espectáculos que te hacen viajar por mundos e historias insospechadas…y hay experiencias escénicas, jugando cada vez más con el espacio y la relación del público con la narración de la pieza, que nos sumergen en universos instalados en la realidad y que, al ser activados, se transforman en caleidoscopios sin tiempo ni lugar concreto; ocupando el pasado, el presente y el futuro en vertical. La memoria es frágil y férrea al tiempo, es un paisaje lunar y una fotografía borrosa…En esta pieza no convencional, nos invitan, a los ocho espectadores privilegiados, a un viaje en el que nuestro equipaje se llena de lo que quedó atrapado en el último aliento de la madre de la protagonista y autora. Una experiencia sugerente, llena de magia y poesía escénica.
Adolfo Simón


Titans de LASKARIDIS / OSMOSIS en los Teatros del CANAL

Hace 10 años que la gente sufre el efecto Laskaridis, una especie de estado de hipnosis provocado por el ejercicio grotesco que despliega el creador griego en cada uno de sus trabajos desde que debutó con Osmosis en 2009, en plena crisis griega. Precisamente Osmosis pasó a ser el nombre de la compañía que comanda este transformista bizarro nacido en Atenas en 1975, que pronto mandó a paseo su carrera de actor convencional y el método Stanislavsky para meter cizaña con sus personajes en las calles de la capital griega, hasta profanar la mismísima Acrópolis. En esta pieza de cabaret performático, el intérprete, junto a otro actor que ejerce de sombra, generan un universo fantasmagórico fascinante. Por momentos parece que estamos sumergidos en una serie de dibujos animados surrealistas y de golpe, algo cambia a través de la luz, un movimiento o un gesto y entramos en una pesadilla grotesca, llena de imágenes inquietantes empapadas en sonidos de voces distorsionadas y ruidos de mundos futuristas. Una pena que esté todo agotado porque, seguro que se ha quedado mucho público sin poder disfrutar del universo personal y fascinante de Laskaridis en la que nos habla del vacío y la soledad a través de seres y situaciones delirantes.
Adolfo Simón


Sociedad dignificada en el TEATRO

El Teatro es un espacio donde se puede entretener pero también ha de provocar reflexión sobre injusticias y desigualdades. Hoy, en dos lugares muy diferentes, se han denunciado situaciones en las que los seres humanos no tienen una vida digna. En el Museo Thyssen, Sonia Megías ha realizado una performance musical para dignificar la memoria de las tribus indígenas de Latinoamericana a las que se les ha arrebatado las raíces desde hace muchos siglos. Y en Lagrada Teatro, Perigallo Teatro nos hace reflexionar con “Espacio disponible” sobre la situación en la que se encuentran muchos mayores a los que no se les facilita una recta final en sus vidas, con unas condiciones mínimas de respeto en su día a día. Teatro y perfomance contra la desigualdad.
Adolfo Simón


Durée D´Exposition en Conde Duque

Tiempo de exposición es un intento de transformar la técnica fotográfica que necesita atención, paciencia y rigor en práctica artística que permita superar la distancia entre el relato y la experiencia. El tiempo de exposición en fotografía sirve aquí como metáfora de un juego absurdo y a la vez peligroso, mortal, como si se tratara del juego de la ruleta rusa. El dúo de performers, ella y él, se convierten en técnicos de un laboratorio fotográfico del presente. La pregunta es: ¿Y si estos procedimientos técnicos fueran capaces de enseñarnos más allá de lo que se muestra a simple vista?. Durante la primera parte, el nivel técnico de la pieza crea una distancia en el público que, poco a poco, se va disolviendo, como el líquido que va componiendo la imagen en la oscuridad del cuarto de revelado. Una obra para entender la profundidad de la creación.
Adolfo Simón


Dolorosa de Luz Arcas en Casa de América

Dentro del programa Enrédate del AECID que se presentó ayer en Madrid. Hoy hemos podido disfrutar de unos fragmentos de dos piezas realizadas por Luz Arcas en diferentes programas llevados a cabo en El Salvador y Mozambique. Fiel a su estilo, la creadora de La Pharmaco presentó dos piezas en las que el ritual y el compromiso del cuerpo en el espacio generaban una atmósfera de gran intensidad poético dramática. Una muestra excelente del trabajo de cooperación y sinergias que el AECID lleva a cabo año tras año entre creadores de la escena.
Adolfo Simón