Revista digital de Artes escénicas -Año 4-

PÚBLICO INFANTIL

Creación y artes multidisciplinares para público familiar

No me cansaré de decir que, hoy en día, en las propuestas para público familiar hay mucho más riesgo e investigación que en otros tipos de teatro. Este fin de semana, hemos podido disfrutar de un ramillete de espectáculos en los que mi idea se confirma.
En Rompiendo el Cascarón del Centro de Arte Fernán Gómez…Pinxit de Baychimo Teatro, proponen un viaje a través de las artes plásticas en directo sobre proyectores de video que, al reflejarse en una pantalla en el suelo, hicieron las delicias de los pequeños que bailaban y saltaban sobre colores.
En Titerescena del CDN…Arturo y Clementina de Titiritrán Teatro, con una técnica similar al anterior espectáculo, solo que, en esta ocasión, las imágenes que se crean son dibujando sobre arena proyectada a la que se incluían sombras y transparencias. Con música en directo, nos deleitaron con la historia de amor de dos tortugas peculiares.
Y como cierre de Teatralia, dos propuestas diferentes alrededores del universo del títere, por un lado, en La Casa Encendida, se representó la función El zapatero y los duendes de la Compañía Manicomio de muñecos; haciendo guiños a los más pequeños de la necesidad de la fantasía para que la creación sea posible. El sábado a la tarde, incluida dentro de la programación de La Noche de los Teatros en el hall del Canal, el grupo Periferia Teatro representó Huellas en una delicado teatro circo en miniatura para cincuenta espectadores. Aquí, animaron al ser humano a no olvidar que su mejor amigo es y será: el perro.
Adolfo Simón


Elisapi y las auroras boreales en Teatralia

Elisapi y las auroras boreales es un espectáculo íntimo arropado por luz, sonido y emociones. Dentro de un iglú, la compañía canadiense Théâtre Motus invita a los más pequeños a adentrarse en el mundo de los inuit, población indígena que habita en las regiones árticas de Canadá, Alaska, Groenlandia y Siberia.
Un viaje de inmersión en una cultura fuertemente arraigada a la naturaleza extrema, que se nos presenta a veces amable, como la visión de la aurora boreal o de las estrellas, y otras veces terrible, como el frío que congela o el ataque de un oso polar. Esta propuesta ha sido una de las más hermosas y emocionantes que se han visto en Teatralia 2017 y también en la cartelera de Madrid de los últimos meses…Un espectáculo de una belleza inusual.
Adolfo Simón


Pensamiento y poesía en Teatralia

Ya hemos atravesado el ecuador del Festival de este año y siguen sorprendiendo las propuestas seleccionadas. Por un lado, nos invitaron a mirar desde otro ángulo los cuentos infantiles, como hace Suzanne Lebeau con su Hansel y Gretel de la reconocida compañía canadiense Le Carrousel. El texto de Suzanne Lebeau, preciso y lleno de imágenes, de giros inesperados y de juegos que interpelan a la inteligencia de su joven público, provocando emociones sorprendentes. El relato de los hermanos Grimm toma otro cariz y propone una reflexión acerca de esa realidad perturbadora, pero también profunda y tierna, que provoca la llegada de un nuevo hermano o hermana, los celos se instalan en casa y el miedo en los sueños nocturnos en la sala Verde de los Teatros del Canal.
Lučka, grah in pero (Lamparita, Guisante y Pluma), inspirado en La Princesa y el guisante de Hans Christian Andersen, es definido por sus creadores como una “canción de cuna de títeres”. Un espectáculo delicado y suave que embelesa a los niños pequeños y los sitúa en un agradable estado emocional. A ello contribuyen la colorida escenografía y algunos efectos sensoriales como las notas que salen de un arpa o de pequeñas campanas y la repetición de sonidos simples, sílabas y palabras. El escenario complejo e interactivo consigue atrapar la atención de los bebés, mientras que niños de más edad podrán disfrutar de un entendimiento mayor de la historia basada en el cuento de Andersen. Aunque los niños pequeños aún no hayan desarrollado completamente aspectos racionales de la percepción, podrán disfrutar plenamente del espectáculo. Sus imágenes visuales se basan en conocimientos científicos en el campo de la percepción visual de bebés y niños pequeños. Malabares y poesía en el escenario central de Cuarta Pared.
Rudo es un hermoso espectáculo que habla del riesgo que conlleva la existencia misma. La obra habla, pero no con palabras sino con acciones y equilibrios imposibles, de un único protagonista que derrocha presencia escénica. Poco a poco construye con gestos y movimientos un personaje gruñón, tosco, pero también tierno y audaz, obsesionado con construir torres utilizando unas pesadas cajas de madera. Se encarama sobre sus construcciones, frágiles e inestables, maravillosas y sorprendentes, al tiempo que mira desafiante a un público muy cercano, ubicado en la grada que rodea el espacio, algo que favorece una atmósfera íntima que permite experimentar como nunca los vértigos y la adrenalina del circo. El esfuerzo titánico del intérprete es un arma arrojadiza contra el espectador, con el que crea una complicidad inusual e hipnótica. La música es otro elemento fundamental de la pieza, el contrapunto a la rudeza. El violín y el violonchelo, interpretados en directo por dos músicas, añade poesía y emoción. Un espectáculo sorprendente, original y de gran creatividad que atrapa al espectador. Un circo de poesía áspera y diferente que no dejó indiferente a nadie en el Círculo de Bellas Artes.
Adolfo Simón


El sillón en el Teatro Lara

Un montaje concebido desde el humor, inspirado en el cine mudo de Charles Chaplin y Buster Keaton, en el que la presidenta es un muñeco de bunraku manipulado por tres actrices a cara descubierta con el que consiguen trasladarnos a los entresijos del poder donde no es oro todo lo que reluce y si lo spoderosos brillan mucho en la vida pública, en lo privado son seres humanos con las debilidades y torpezas que todos tenemos, aunque ellos se creas especiales. Un rato grato para conocer el poder y sus secretos.
Adolfo Simón


Fiesta escénica familiar en Teatralia 2017

Estamos llegando al ecuador de la Muestra de este año y durante esta semana, en los espectáculos a los que he asistido, he disfrutado de múltiples estéticas y conceptos escénicos…Danza, teatro, cuentos, poesía, artes plásticas, música, de todo… como en botica…
A Gruta da Garganta cierra la trilogía sobre la odisea del lenguaje de la compañía La Casa Incierta, tras En la punta de la lengua y La caverna sonora. Se basa en una investigación sobre la génesis del lenguaje desde los primeros balbuceos del bebé hasta sus vocalizaciones al escuchar el canto lírico. El público participó de un viaje a través de las resonancias, ecos y disonancias del lenguaje, del juego y del canto dramático. Todo ello en un espacio lúdico en el que también se hace uso de proyecciones en los Teatros del Canal.
Dos chicas duermen tranquilas, como si nada pudiera alterarlas. Pero llega el aire sin avisar, sin preguntar, sin parar, tocando todo lo que encuentra a su paso. Una de las chicas deja que el aire la empuje, mueva sus manos… Y baila por primera vez. La otra deja que entre en sus pulmones y escucha los sonidos que salen de su boca… Y canta por primera vez. Poco a poco descubren el efecto que el aire causa en ellas y a su alrededor: el aire cotidiano que seca la ropa o hincha un globo, el que hace volar la espuma del jabón, las corrientes de aire que llevan y traen a los pájaros…Las dos intérpretes cuentan todas estas cosas, sin necesidad de hablar. Se quedaron sin palabras… o quizá se las llevó el aire. Sin palabras (se las llevó el aire…) es un espectáculo luminoso, un soplo de vida que disfrutamos en la Sala Pradillo.
Marvin, de la compañía Puppet Theatre Ostrava, nos cuenta la historia de un chico adolescente que vive en un internado con un ambiente muy represivo, del que huye adentrándose en su propia fantasía. Una mirada dura, crítica e irónica a los sistemas educativos anclados en la tradición decimonónica.
Marvin es un remake de un espectáculo creado por Duda Paiva y Mischa van Dullelmen hace 14 años para el Festival de Danza Contemporánea de Cadence (Países Bajos). Toma muy en serio a sus jóvenes espectadores, induciéndolos a reflexionar, sin descuidar el entretenimiento. Se presentó en los Teatros del Canal.
Con el hilo, considerado en muchas culturas como la representación de la vida de una persona, comienza el espectáculo. En una sombra chinesca vemos un ovillo sobre el que hay una pequeña figura humana. Empieza la vida, el ovillo se convierte en péndulo, en tiempo. Aquella figura humana comienza a caminar, una nana la llama, no a dormir, sino a vivir. La vieja Sis-Sas, personaje de un relato popular colombiano, se encargará de sacarlo a la luz y colocarlo en una sombrilla-carrusel de la que colgarán todos los objetos que aparecerán en escena. La vieja tejedora Sis-Sas teje el mundo, teje el tiempo. Y así van naciendo los personajes y sus historias, sus retahílas. Retahilando nos trae de nuevo a la Eugenia Manzanera más fresca. El espectáculo es una simbiosis perfecta con un músico que la acompaña en el escenario durante toda la obra, y con el que establece también un divertido juego de equívocos. Esta deliciosa propuesta se representó en el Círculo de Bellas Artes.
Enchantés(Encantados) de Le fil rouge théâtre muestra en escena a dos hombres: Iván, bailarín y Jeff, músico. Sumando sus edades tienen más de 100 años. Estos dos exploradores musicales del movimiento han cruzado sus propias fronteras artísticas en muchas ocasiones. Poseen una forma vibrante y particular de usar sus propios cuerpos, al ritmo de la respiración. Entre el sutil movimiento, la música, la danza y la pintura, los dos reinventan el lenguaje de los comienzos, rodeados de otros exploradores que se encuentran al principio de sus vidas, descubriendo el mundo: los niños pequeños. Un encuentro poético, a la vez serio y alegre. Encantados. Enchantés nació en octubre de 2014 tras un periodo de investigación, residencias y ensayos. Eve Ledig (en esta ocasión, junto al bailarín y coreógrafo Ivan Favier y el músico y compositor Jeff Benignus) decidió alternar ensayos con residencias y encuentros con especialistas en la primera infancia, desde profesores o cuidadores, hasta padres y abuelos. Este espectáculo, el más arriesgado de esta semana se ha disfrutado en Cuarta Pared.
Adolfo Simón


A Gruta da Garganta (La gruta de la garganta) de La Casa Incierta en los Teatros del Canal dentro de Teatralia 2017

A Gruta da Garganta cierra la trilogía sobre la odisea del lenguaje de la compañía La Casa Incierta, tras En la punta de la lengua y La caverna sonora. Se basa en una investigación sobre la génesis del lenguaje desde los primeros balbuceos del bebé hasta sus vocalizaciones al escuchar el canto lírico. El público participa de un viaje a través de las resonancias, ecos y disonancias del lenguaje, del juego y del canto dramático. Todo ello en un espacio lúdico en el que también se hace uso de proyecciones. Una experiencia sensorial en la que los sentidos se estimulan desde múltiples expresiones artísticas.
Adolfo Simón

 


Alicia de El Retablo en Cuarta Pared, dentro de Teatralia 2017

Dos actrices escenifican con danzas, máscaras, objetos y otros recursos teatrales algunas de las escenas de Alicia en el país de las maravillas. En esta ocasión, Alicia debe realizar el último y definitivo sueño de la niñez, el sueño en el que tiene que enfrentarse al mundo de los adultos, no para verlo desde fuera, sino para ingresar en él. El viaje que en esta ocasión realiza Alicia es más emocional que físico. Todo ocurre en algún lugar de su imaginación y desde el juego, el movimiento y grandes dosis de locura, se salta de página en página de la famosa novela, creando una experiencia singular para el público asistente.
Adolfo Simón