Revista digital de Artes escénicas -Año 5-

TEATRO MUSICAL

New York! New York!…

¿Es posible pasar un fin de semana en New York sin ir al teatro?…Si vas a New York conviene ir a algún museo, pasear por Central Park o darte una vuelta por el Barrio chino o por el Bronx…pero lo que no puedes es, si vas unos días a New York…no acudir al teatro. Esta ciudad mítica para todos los que amamos la escena, tiene múltiples opciones en la cartelera, desde los famosos musicales a las obras más vanguardistas, pasando por los estrenos de autores de hoy que más tarde serán traducidos a muchos idiomas. En mi breve estancia en esta fascinante y enloquecida ciudad, he tenido ocasión de disfrutar de tres obras…

Casi desde el aeropuerto, fui directamente al Teatro Círculo para disfrutar de El burlador de Sevilla de Tirso de Molina en la adaptación de José Luis Alonso de Santos y dirigida por Mariano de Paco Serrano en una puesta en escena con el público en diferentes bandas, huyendo del patio de butacas a la italiana. Pero no solo este detalle sorprende en este estreno en New York, también la lectura escénica que el director ha hecho, aprovechando la multiculturalidad del elenco, ha creado un caleidoscopio en el que se dan la mano canciones populares con rasgos raciales. Sin duda, una propuesta arriesgada y sugerente que espero sepan disfrutar los aficionados de esta ciudad.

Y no pude evitar colarme en alguno de los musicales que tal vez después lleguen a la cartelera de Madrid o no…
Por un lado, me apetecía ver uno de formato teatral y la elección fue acertada porque fui a ver Kinky Boots en la adaptación que se ha hecho de la película para la escena. Salí satisfecho porque la propuesta combinaba bien lo teatral con la espectacularidad, sobre todo en las escenas musicales.
Y también tenía que disfrutar de un musical de gran formato y ahí también elegí bien…Wicked es la historia del origen de las brujas del Mago de Oz. Aquí, en un escenario de grandes dimensiones y espectaculares efectos, seguí como un niño la historia para descubrir porque la bruja verde fue tan mala y, en apariencia, la bruja blanca fue estupenda…pero…no siempre aquello que parece es…y no voy a desvelar más por si acudís a New York un día de estos.
Adolfo Simón

Anuncios

Animaciones escénicas

Esta semana se celebrará el Día de la animación y parece que la escena teatral se ha adelantado a este acontecimiento. En Naves del Matadero se ha podido disfrutar de La Consagración de la Primavera en una versión muy peculiar, la proyección en pantalla gigante de los dibujos realizaciones por Sagar para recrear esta obra musical de Stravinsky que, en directo, estaba acompañada de la música del genial compositor a cargo de la Orquesta del Teatro Real. Una experiencia curiosa para todo tipo de público. Y en Cuarta Pared, también para público familiar, se ha presentado el espectáculo Años luz, una pieza exquisita en la que se combinaba las música y efectos en directo mientras las proyecciones y sombras chinas, fusionadas con el trabajo actoral, generaban un juego potente para hablarnos de la amistad y la necesidad de soñar un mundo mejor.
Adolfo Simón


Venus en los Teatros del Canal

Cinco personajes coinciden en un café. A través de encuentros y conversaciones, viajarán a diferentes momentos de su vida en un período que comprende desde los años sesenta hasta nuestros días. En una realidad donde el tiempo parece que no existe, poco a poco, la relación entre ellos irá saliendo a la luz para descubrir secretos y sentimientos que permanecían ocultos. En esta obra intimista se nos sumerge en una atmósfera llena de sugerencias cinematográficas, a través de la cual nos invitan a pensar sobre la posibilidad real de elegir sobre nuestra vida, sueños y fantasías. A veces, la realidad se parece a una canción y en otras ocasiones, nos recuerda una escena de alguna película de nuestra adolescencia…¿Vivimos o soñamos?…
Adolfo Simón
http://www.teatroscanal.com/espectaculo/venus-victor-conde-teatro/


Un bar bajo la arena de José Ramón Fernández en el CDN

Cuando llegué a casa me hice un bocadillo de queso con anchoas y mientras lo devoraba, seguí con la emoción de lo que había vivido en la Sala de la Princesa del Teatro María Guerrero. Se cumplen este año cuatro décadas de la creación del Centro Dramático Nacional y lo celebran con esta obra que no es nostálgica, más bien hace honor a la memoria de tantos personajes y actores como han vagado por lo que fue la cafetería del teatro. Allí, se iniciaron amores, carreras profesionales… y ahora se puede revivir el eco y la presencia de tantos seres que todavía vagan entre estas paredes. José Ramón Fernández ha escrito el diario de aquel lugar, con saltos de tiempo y de experiencias personales o reales ocurridas allí; como pasa en la vida…No siempre sabemos si lo que estamos viviendo es realidad o ficción…y allí, sentados en un patio de butacas ocupado por algunos de los que experimentaron el periplo de este lugar, como Segismundos amnésicos, acompañamos a cada personaje que se cuela por las paredes o acude al lugar para recuperar aquella escena ensayada y mil veces interpretada. Trozos de memoria del público y los artistas…y de las obras que allí surgieron de las tinieblas…Ernesto Caballero junto a un equipo dúctil de actores, transita por la historia reciente de nuestro teatro, de puntillas y acariciando la memoria. Gracias!.
Adolfo Simón


Dirty Dancing en el Teatro de La Luz Philips

En el verano de 1963, la joven de 17 años Frances “Baby” Houseman está a punto de aprender una de las mayores lecciones de la vida, así como un par de cosas sobre baile. Estando de vacaciones junto con sus padres y su hermana mayor en el lujoso hotel Kellerman’s en Catskill, Nueva York, Baby muestra muy poco interés en las actividades recreativas del lugar hasta que encuentra una mejor forma de entretenerse cuando descubre por accidente una desenfrenada fiesta llena de música y baile en el área de empleados del hotel. Fascinada por los provocativos pasos de baile y los hipnóticos ritmos musicales, Baby no podrá esperar ni un segundo más para ser parte de ese mundo, sobre todo tras conocer a Johnny Castle, el carismático instructor de baile del hotel. Su vida cambiará para siempre en el instante en que Baby se transforme en la compañera de baile de Johnny tanto en el escenario como fuera de él, dos jóvenes espíritus ferozmente independientes y de mundos distintos que se unirán en lo que será el más desafiante verano de sus vidas. No importa si viste la película, el musical aborda la historia desde la mirada a un tiempo en el que los sueños eran posibles y la magia podía aparecer a la vuelta de la esquina. Es una ocasión para recuperar la estética de los sesenta que llenó nuestros ojos de color y diversión…Sin nostalgia podremos recuperar los sueños de adolescente para darles una nueva oportunidad en este viaje a las canciones y el baile de la mano de una propuesta efectiva y resuelta con efectos sencillos.
Adolfo Simón


“Remember Queen” en el Teatro Phillips de la luz

Ojalá pudiéramos ver en vida a Freddie Mercury intrpretando los temas más emblemáticos de Queen, pero la vida es así de injusta, al cielo le gustan las estrellas y se las lleva de esta tierra. No obstante se agradecen propuestas escénicas que nos trasladen a 1986 cuando el grupo tenía ya una fama mundial y medios para crear un gran espectáculo con sus canciones.

Remember Queen es una propuesta que pretende darnos una imagen fiel de esa Gira de Queen en el 86 y que cuida hasta el más mínimo detalle de este espectáculo. Aunque a veces se pierde el ritmo del concierto debido a los cambios de vestuario, ya que se pretenden emular varios looks de Freddie emblemáticos en su vida, la fuerza con la que actúa Piero Venery nos perfila la figura del cantante. El sonido en general y la emulación de Brian May por Leonardo Giananetto de sus solos con la guitarra eléctrica son buenos y están perfectamente medidos para poder disfrutar de ellos.

El escenario de un teatro se queda pequeño para revivir a Queen y ojalá esta propuesta pueda trasladarse a otros más grandes donde disfrutaremos como si las estrellas  volvieran a pisar la tierra.

Luis Mª García Grande

freddie.jpg


Descarriadas en el Teatro del Barrio

Teatro Al Punto Producciones ha estrena un nuevo espectáculo en el Teatro del Barrio: “Descarriadas”, un monólogo teatral escrito por Laila Ripoll, dirigido por Paloma Rodera e interpretado por Luna Paredes. Con una duración de unos setenta minutos y un formato de concierto de rock, “Descarriadas” estará cinco días en el Teatro del Barrio y propone un viaje a un pasado no tan lejano para que una mujer cuente su historia, que es la historia de muchas mujeres que sufrieron los abusos cometidos por parte del Patronato de Protección a la Mujer. El formato es curioso porque mezcla música y narración, consiguiendo un viaje emocional sobre una banda sonora que podría ser la de muchos de los presentes. El texto fragmentario nos sumerge en la biografía de múltiples mujeres que han vivido abusos de muy distinto tipo a lo largo de la historia de este país en los últimos cincuenta años. Lo más terrible de todo es que muchas de las historias que se cuentan, siguen ocurriendo hoy en día.
Adolfo Simón