Revista digital de Artes escénicas -Año 4-

TEATRO MUSICAL

Festen en el CDN

Festen con versión y dirección de Magüi Mira es uno de los grandes montajes presentados en la presente temporada del CDN. A menudo, los espectáculos que se presentan en las salas pequeñas del Centro Dramático Nacional, albergan joyas que pasan sin hacer mucho ruido cuando, ahí, se alberga el teatro en estado puro. Este montaje es, probablemente, la puesta en escena más poderosa y contundente de la directora. Aquí, se ha rodeado de un equipo artístico excelente que navega en la barca que ella propone y así, llegan todos a buen puerto. No hay nada gratuito, todo está justificado y eso que hay mucho atrevimiento en la lectura escénica, algo que, a los que amamos el teatro nos seduce mucho. La propuesta escénica, los actores, el vestuario, la luz…todo está a favor de un viaje a los paraísos perdidos que, al menos, al final…nos deja entrever una luz tenue al final del túnel. En muchas ocasiones, aparece en el programa de mano la colaboración de un coreógrafo para el movimiento escénico, aquí, la creación que realiza Rosángeles Valls es de una exquisitez dramática impactante. Pocas veces he pensado que me hubiera gustado ver una obra sin oír el texto, en esta ocasión, creo que se podría ver solo el movimiento, como un ballet dramático que narra también la pieza perturbadora.
Adolfo Simón


Elisapi y las auroras boreales en Teatralia

Elisapi y las auroras boreales es un espectáculo íntimo arropado por luz, sonido y emociones. Dentro de un iglú, la compañía canadiense Théâtre Motus invita a los más pequeños a adentrarse en el mundo de los inuit, población indígena que habita en las regiones árticas de Canadá, Alaska, Groenlandia y Siberia.
Un viaje de inmersión en una cultura fuertemente arraigada a la naturaleza extrema, que se nos presenta a veces amable, como la visión de la aurora boreal o de las estrellas, y otras veces terrible, como el frío que congela o el ataque de un oso polar. Esta propuesta ha sido una de las más hermosas y emocionantes que se han visto en Teatralia 2017 y también en la cartelera de Madrid de los últimos meses…Un espectáculo de una belleza inusual.
Adolfo Simón


Children of Nowhere (Ghost Road 2) de Fabrice Murgia / Cie Artara Dominique Pauwels / LOD muziektheater en el Teatro de la Abadía dentro del Festival de Otoño a Primavera

Children of Nowhere es la segunda parte de un proyecto iniciado en 2012 con Ghost Road, una inquietante producción de teatro musical que también pudo verse en el Festival de Otoño a Primavera en 2013, y que Murgia puso en pie a partir de viajes a través de pueblos fantasmas; viajes de iniciación, de éxodo, de búsqueda, que, como este de Chacabuco, le sirven como excusa para narrar las historias de todas aquellas personas olvidadas que dejamos atrás. En palabras del director belga, “sueño con una serie de Ghost Roads, con hombres y mujeres de culturas y orígenes distintos en lugares despojados por la humanidad”. Esta propuesta es una experiencia en tres dimensiones que sitúa al público en paisajes emocionales, éticos y narrativos desde la visión de varios ángulos de la narración fantasmal.
Adolfo Simón


Cervantina (Ron Lalá) en el Teatro Alhambra de Granada

Ron Lalá ya habían encontrado un formato realmente impactante e interesante de abordar a Cervantes con aquel En un lugar del Quijote, que tanto disfrutó el público hace ya unas temporadas. El año pasado estrenaron nuevo espectáculo, utilizando el centenario cervantino como excusa y oportunidad de difusión, y crearon esta Cervantina que el fin de semana pasado llenó el Teatro Alhambra de Granada.
La pieza comienza con un diálogo fulgurante, inteligente, afilado, oportuno, entre Cervantes y su musa. De esa forma el espectador tiene la oportunidad de repasar en clave de humor los grandes hitos del universo cervantino, al tiempo que se hace un generoso repaso(más bien listado de defectos) del ser español. El humor sencillo -en ocasiones plano- de Ron Lalá juega con lo anacrónico y las referencias directas a nuestro presente(Bajada del IVA, casos de corrupción) más como un motivo de conexión entre nuestro pasado y presente que como un intento verdadero de denuncia.
A partir de ese prólogo, se suceden recreaciones muy adaptadas de algunos de los entremeses y novelas ejemplares que más calidad y posibilidades dramáticas ofrecen: en la hora y media de espectáculo hay tiempo para colar retazos de La Gitanilla, El Viejo Celoso (engarzado con El Celoso Extremeño), El coloquio de los perros y aún el Persiles. Ron Lalá le imprime su sello personal, entre gamberro y alegre, salpicado de esa música construida sobre el escenario que se disfruta mucho y anima del primero al último espectador. La compañía encuentra al final en los asistentes una risa honda, sincera, que no deja de ofrecer su poso de cultura. Sus críticas a nuestro país que suelen estar bien medidas y no caen en lo panfletario, y eso está bien. Saben mezclar bien el humor con la música, la puesta en escena, y hasta los juegos de vestuario. Dicen que la Cervantina, ese virus del amor por Cervantes, es contagioso. He sido testigo de que el público disfruta esta propuesta de la veterana compañía, que sigue dispuesta a mezclar géneros para seguir buscando la parte más cómica de nuestra cultura.
Rafael Ruiz Pleguezuelos


Oblivion o cisnes que se reflejan como elefantes en el Teatro Pavón

Sobre un suelo de espejos, Susana interpreta al piano Spiegel im Spiegel, de Arvo Pärt. Ruth, soprano, se prepara para salir a escena. Ricardo, con sus cámaras, comparte en tiempo real su mirada con el público. A través de íntimas confesiones, imágenes, acciones performativas y arias de ópera, el encuentro de los tres sobre el escenario nos llevará a descubrir una necesidad compartida: Oblivion. Una investigación en torno a la lírica, el teatro y la performance que nos habla del sueño, el olvido y la muerte. El Teatro Pavón acoge en su programación propuestas arriesgadas, en el ambigú…el video, la música y el canto, tres lenguajes de creación, convergen en la íntima escena….una forma de introducir al público en un universo colorista, lleno de sombras y fantasmas.
Adolfo Simón

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Díptico familiar: El libro de la selva y Los miedos de Anita

Conviene que el teatro para los niñ@s de hoy en día sea, además de entretenido, estimule respeto y compromiso; ellos han de guiar este mundo descarriado en el futuro.
En la Sala SanPol se ha mostrado una versión particular de El libro de la selva, con un objetivo importante: Respetar la naturaleza. Y lo han hecho desde canciones y situaciones divertidas, no hace falta ser serios y aburridos para ser solidarios.
Y en el Montacargas, una pieza delicada acompañada de música en directo: Los miedos de Anita. Una fábula gracias a la cual, los pequeños de la casa descubren que el miedo puede ser un instrumento paralizante o un motor para crear, viajar e imaginar. Este ha de ser el teatro que disfruten los pequeños, un espacio para proyectar luz en ellos, hacia el futuro.
Adolfo Simón

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Maui en la Sala García Lorca en Casa Patas

¿Habías oído hablar de Maui?, yo no. ¿Has escuchado alguna de sus composiciones?, yo nunca. ¿Sabes que además de componer y cantar…cuenta historias entre tema y tema en sus directos?, yo lo comprobé el sábado pasado. Y, además, como diría su padre…”Toca el violonchuelo…esta niña es extraterrestre”. Hay ocasiones, en que uno acude a ver un espectáculo porque algún amigo se lo ha sugerido y la curiosidad vence. Sinceramente, nunca pensé que saldría tan sorprendido tras ver una propuesta flamenca que contiene, humor, locura, letras interesantes, una voz peculiar y todo ello, aderezado con una imagen dibujada desde la imaginación y encima, acompañada de un buen guitarrista como Diego Guerrero. No sé cuándo habrá ocasión de volver a ver a esta artista diferente que juega al riesgo y no pierde. Estén atentos y si la ven programada, acudan.
Adolfo Simón

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