Revista digital de Artes escénicas -Año 4-

Entradas etiquetadas como “agua azurarillos y aguardiente

Zarzuela en agosto

Para los amantes del “género chico” se presenta este verano en el Teatro de la luz Phillips Gran Vía, una propuesta de la compañía Moncloa producciones que ofrecerá “Agua, azucarillos y aguardiente” y la conocida “Verbena de la Paloma”, bajo la dirección artística de Lorenzo Moncloa y la dirección musical de Carlos Díez Martín.

De entre todas las zarzuelas de género chico, La verbena de la Paloma es una de las que está más rodeada de anécdotas muy diversas, aunque quizá la que más ha trascendido sea la de Ricardo de la Vega, el libretista, que se la entregó al maestro Ruperto Chapí para que la musicara y este no lo hizo. Unos dicen que la empezó pero que la música era demasiado académica, otros afirman que, por aquél entonces, el maestro estaba enfrentado a los editores poniendo en marcha el proyecto Sociedad General de Autores, de la que Chapí fue inspirador y fundador. Sea como fuere, el libro cayó en manos de un joven músico salmantino llamado Tomás Bretón, defensor de la ópera española, que encontró en las páginas de la Verbena de la Paloma la inspiración necesaria para hacer una de las partituras más importantes de su carrera. Bretón consiguió con ella uno de sus más preciados laureles, llevándola triunfalmente por Europa y América.

Inspirada en el hecho real de un joven, cajista de imprenta, que provoca por celos, un escándalo en una verbena popular de Madrid, al ir su novia acompañada de un anciano boticario. La zarzuela se estrenó en el Teatro Apolo de Madrid “Catedral del Género Chico” el 17 de Febrero de 1894.

El maestro Bretón, adicto a músicas más cultas como la ópera, asombrosamente, comenzó y terminó en diecinueve días una maravillosa partitura inspirándose en el Madrid popular de aquél momento y escribiendo por calles y bares, bancos y plazuelas, lo que hoy es modelo de composición en muchos conservatorios europeos.

IMG_5854